En el siglo XVIII, Guatemala reconoció la necesidad de preservar sus colecciones históricas y artísticas, dando lugar al surgimiento de diversos museos.  En 1796, se inauguró el Gabinete de Historia Natural como el primer museo del país.   

En 1866, nació el Museo de la Sociedad Económica de Amigos del País, que incluyó una sección de etnografía.  El 30 de junio de 1898 se estableció el Museo Nacional en el Palacio Reforma, donde hoy se halla la Plaza Obelisco.  En la década de 1920, se inauguró el Museo de Historia y Bellas Artes en el antiguo Templo El Calvario.

En 1931 surgió el Museo Nacional de Arqueología y Etnología en la Casa del Té, en donde estuvo hasta 1948, ocupando el Salón No. 5 de la Finca La Aurora, donde opera hasta la actualidad como Museo de Arte Maya, Arqueología y Etnología.